Las últimas estadísticas indican que en España circulan alrededor de un millón de vehículos a nombre de personas que han fallecido. Esto suele traer grandes problemas tanto por sanciones como posibles responsabilidades de la persona que lo conduce.
Por ello, es extremadamente importante dar solución y regularizar la situación de dichos vehículos lo antes posible. Por no decir, las sanciones de tráfico existentes para este tipo de situaciones.
Dispone el Reglamento General de vehículos en su artículo 32.6 que: “En el supuesto de transmisión motivada por el fallecimiento del titular del vehículo, la persona que tenga a su cargo la custodia y, en su caso, el uso del mismo mientras se adjudica a uno de los herederos deberá notificarlo a la Jefatura de Tráfico de su domicilio legal antes de transcurrir los noventa días siguientes a la defunción del causante.”
Por tanto, como decimos, regularizar la situación de un vehículo propiedad de una persona fallecida es extremadamente importante y urgente.
En dgt gestión nos encargamos de ello a efectos de proteger al heredero de todas estas incómodas situaciones en las que se puede ver comprometido.


